En la permacultura, cada diseño o propuesta es única porque responde a las condiciones específicas del lugar. Variables como el clima, la altitud, la humedad y la temporada influyen tanto en el diseño como en la selección de especies a cultivar. Sin embargo, a pesar de estas diferencias, todos los huertos basados en permacultura comparten una característica: la capacidad de cultivar hortalizas comestibles a lo largo de las temporadas, siguiendo principios regenerativos.
- En un clima tropical, se cultivan plantas como la yuca y el plátano
- En un clima árido, se cultivan plantas como agaves, nopales y mezquites.
- En bosques templados, se pueden sembrar cultivos que prosperan en sombra y humedad, como espinacas y setas.
- En regiones costeras, se eligen plantas tolerantes a la salinidad, como las algas y la salicornia.
- En áreas frías y montañosas, se opta por cultivos resistentes al frío, como la col rizada y las papas.
- En un ecosistema mediterráneo, se pueden cultivar plantas adaptadas a los inviernos suaves y a los veranos cálidos, como el romero y el tomate.
- En matorrales submontanos, que tienen un clima moderadamente seco, se pueden cultivar hortalizas como el betabel y el brócoli.






