Esta es la base del proceso. Cuando dominas la primera fermentación, la segunda llega sola. Y cuando pruebas una kombucha hecha por ti —viva, burbujeante y deliciosa— lo único que vas a querer es empezar otra tanda para tener más.
Ficha técnica
- Tipo de fermentación: Cultivada (SCOBY), Acética & Aeróbica (bacterias)
- Nivel de dificultad: Intermedio
- Nivel de paciencia: Alto
- Tiempo de preparación: 1 hora
- Tiempo total de fermentación: 3-6 semanas, dependiendo de temperatura y gusto
- Temperatura ideal de fermentación: 18-24°C
- Recipiente ideal: para la primera fermentación, un frasco de vidrio grande con cuello ancho (mínimo 1 litro)
¿Qué es la primera fermentación?
La fermentación de la kombucha se divide en dos partes, aunque en realidad la primera es la fundamental y la segunda es opcional.
En la primera fermentación se transforma el té endulzado en kombucha gracias al SCOBY. Aquí se desarrolla el sabor ácido y los compuestos beneficiosos que hacen a la kombucha. El resultado es una bebida viva, equilibrada y natural. Si buscas una kombucha sencilla, suave y sin gas añadido, puedes detener el proceso aquí: esto ya es kombucha. Tradicionalmente, se solía beber la kombucha de esta manera.
Sin embargo, la mayoría de las personas que preparan kombucha hoy en día, así como las kombuchas comerciales, llegan a la segunda fermentación. La segunda fermentación se hace después de retirar el SCOBY y embotellar la kombucha. Aquí se pueden agregar frutas, jugos o especias y se deja fermentar en una botella cerrada para crear gas natural y sabores más complejos. Esta etapa es opcional: sirve para carbonatar y personalizar la kombucha, pero no es necesaria para que sea kombucha ni para obtener sus beneficios.
Revisa más de la segunda fermentación en la receta "Kombucha- Segunda Fermentación".
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